24.9.08

Extrasupermercados



En mi extrasupermercado los sentimientos se vendían en talla XXL en lotes de cien mil millones de unidades. En un sólo minuto, las cajeras, que vestían un uniforme azul turquesa con burbujas naranja sol radiante y verde pistacho joven, llegaban a marearse hasta 19 veces seguidas ante tanta cantidad de energía concentrada en pack de sensaciones al módico precio de cuatro canciones al oído. De vez en cuando sacaban alguna oferta 3x2 para liberarse de stocks de ilusiones rancias que comenzaban a crear moho olor bizcocho de chocolate recién hecho en el almacén de la trastienda. Había una caja rápida para los viernes por la noche y las madrugadas de los sábados cuando el alcohol causaba efectos imprevistos y se reclamaban cócteles persuasivos que incrementaban el poder de seducción. A mí esos nunca me hicieron falta pero sí que tiré de los paquetes de pañuelos perfumados con rayas violeta y rosa chicle que cuando se mojaban de lágrimas se convertían en algodón de azúcar sabor Coca-cola. Yo era la consumidora/clienta predilecta de la cajera de cada mes, que resultó ser Rocío, Sandra, Constantine, Marie y, por supuesto, Muriel. Siempre me apañaba para que debajo del mostrador-caja, muy sigilosamente, me pasaran pruebas de los nuevos sabores que llegaban y aún no estaban incluidos en el catálogo ni estaban indicados en las estanterías mediante huellas metalizadas con luces de luciérnaga.

Me hubiera mudado de barrio sólo para disfrutar de los fuegos artificiales de las 8 en punto tras mi ventana. Antes tuve que encadenarme, prestar declaraciones a la prensa y poner alguna que otra bomba-lapa. Al final me cargué al alcalde. desde entonces, soy una de las mayores accionarias de mi extrasupermercado desde la cárcel de un poeta en Nueva York.

Y de fondo esto...

8 suspiro(s) compartido(s):

Agustín dijo...

Hola!
Hey! muy lindo éste post!!
Muchas texturas encuentro...

Sos vos la del video de ma abajo? (no he leído todo tu blog, por eso pregunto)

Un saludo!!! :)

AnA dijo...

Jajaja Gracias por los halagos. y no, no soy yo la del vídeo. Se trata del grupo Amaral y su cantante Eva, que aquí en España son muy conocidos. Yo soy(con una expresión un tanto peculiar) la de la foto del margen de "introspectivas". Espero que sigas visitándome. Un saludo.

Francisco Javier Montoro dijo...

Como siempre es un placer leerte (tanto como escucharte, en mi caso). Nunca he conocido a nadie que sepa dibujar emociones a partir de objetos inanimados tan bien como tú, cuídate mucho y no dejes de escribir.
Muy bonito, muy sentido, muy chuli...
Un saludo, de Fran

Fran Montoro dijo...

Y sabes que también cuentas conmigo para lo que haga falta. No tengo ni que decírtelo. Madrid tiembla al saber que llegas tú, eso lo sabes. Y si alguno de esos temblores te produce un sentimiento que quieras compartir, o un escrito que necesite ser leído, ya sabes donde me tienes.
Un saludo, un abrazo y unos versos edulcorados de parte de Fran.

Nacho Montoto dijo...

Volverás pronto, ya lo verás. Un placer conocerte y conoceros, ya hablaremos con más tiempo.
Besos.

eferios dijo...

Yo busco tu esencia hasta en los supermercados, por lo menos hasta próximos (re)encuentros, en los que volvamos a saborear esa complicidad que se adhiere a la piel como el agua azucarada.


***

Troba dijo...

mi amor
no es amor de mercado ... :)
besos, me encato tu relato

Lúcida dijo...

Genial Ana... que de algo tan siempre salga un texto como éste.