8.10.08

403

A 403 km de casa todo se ve distinto. Eso sin contar que el aire, la luz, los olores son distintos aquí en Madrid. Ahora tengo dos camas y dos habitaciones, aunque no tengo muy claro mi lugar dentro de ninguna de ellas. De hecho, en ambas dejo todo desorganizado, hay ropa tirada por el suelo y otra apilada encima de la cama. También las paredes están vestidas de poestales de amigos, fotos importantes, pequeños detalles personales y viejas grandes frases/poemas. POr eso, aún no soy capaz de ubicarme espaciotemporalmente y quedo en un hueco repleto de gargantas en el fondo de las cuales deslumbran vestigios, viejos recuerdos, momentos, sensaciones... Las transiciones nunca fueron mi fuerte (que cosnte que ya ni siquiera estoy haclando de cambios, sino de gtransiciones, de estaciones de paso o permanencia, de pequeñas decisiones espontáneas acerca de la propia libertad...). Hay una parte de mí en cada una de ellas y yo ando como los artistas de circo por andenes de metro, sin saber muy bien a dónde ir, dónde oner los pies, cuál es la dirección correcta hacia casa.

Resulta a estas alturas demasiado ficticio comentar "este finde vuelvo a casa" o "ya va siendo hora de que haga la colada". Pero quizás sí sea hora de hablar de los despistes que quedaron sueltos en el sur, de los jerseys que no he llegado a estrenar o las voces que se quedaron despedazadas en el suelo. Ahora ya no están cercanas las despedidas, los abrazos, besos, palabras de ánimo, los "que te vaya todo muy bien, que tengas mucha suerte", los "te voy a echar de menos". Ahora todo fluye en ese limbo intermedio de ninguna parte y ningún lugar donde no se distingue muy bien lo ajeno de lo vertiginoso.

Ahora recorro avenidas grandes, voy siempre con guantes, me ducho a las 8 menos diez de la mañana, desayuno a prisa, tengo clases horrorosas de historia de casi dos horas... Ahora estoy a 403 km de casa degún el Tom Tom de papá. A 403 km de casa no es lo mismo leer lo siguiente:



C-121

it seems so long ago, Nancy
Leonard Cohen

no muy lejos en esta ciudad con sus miles
de citas a ciegashubo también otras noches
como ésta volviendo a casa -las vías

muertas del regreso las mismas preguntas-
y es que a pesardel amor de los brazos
y de las piernas abiertas la soledad regresa

con sus dudas.

Pablo García Casado. Las afueras.

10 suspiro(s) compartido(s):

Lulú dijo...

Hoy abro un periódico universitario y me encuentro con tu estupenda foto y las palabras de una chica segura de sí misma "quiero ser periodista". A mí también me gusta mucho Maruja Torres. Ojalá pudiera estar perdiéndome por Madrid en este momento, a 500 km de casa, re-descubrir una de mis ciudades del mundo...
¡Cómo se echan de menos las mañanas poéticas de Córdoba! Tú, sigue creciendo, cada vez más cerca de tus sueños, fiel a ti misma.
Me despido desde el Sur. Disfruta.

http://www.librodearena.com/tentativadelamujerinfinita

Manzanita dijo...

En ese limbo estaré yo cerquita, hasta que te encuentres.

Me alegro tanto tanto de tenerte aquí...

bZitos pequeñaparasiempre!

Troba dijo...

desde un hotel de lujo con dos camas vacias??

besos desde Lima

eferios dijo...

Cómo pudimos pasar por alto los incipientes regresos...

Tendremos que discutirlo pronto entre cafés calentitos con monumentos iluminados de fondo...

Me encantan esos silencios por teléfono, cuandno respiras.

Cuídate(me), porfi.


Muá.

Ander dijo...

Bueno dicen que los cuartos son el fiel reflejo de sus dueños.

Jo, me gusta tu forma de describir lugares y situaciones, me pregunto porque yo nunca termino de quedar agusto con mis escritos.

Sigue escriviendo cosas con las que distraerme un breve instante de mi vida

Anónimo dijo...

Es, probablemente, un momento magnífico para sentir y observar como tu mundo va creciendo, aumentando en matices, cromáticamente, y eso puede ser apasionante. Bienvenidas las nuevas sensaciones, los nuevos puntos de vista, que no borran lo que eras antes, sino que te nutren y te ayudan a sentirte viva. Sigues escribiendo superbien (y siguo pensando que saes muy guapa en la foto ;) ).

PD Idem

Fran Montoro dijo...

vivir en una nueva ciudad tiene sus cosas: lo nuevo y lo antiguose yuxtapone asimétrico, las dudas, las risas (¿debo sentirme bien o no?), y algunas que otras soledades que decides no pasar a limpio en los apuntes son algunas de los componentes que hacen de telón de fondo... estoy seguro de que te irá todo muy bien, a 403 kilómetros o a los que sea.

desde algún lugar del mundo a 427 km. de ti te mando un abrazo, fran.

Anónimo dijo...

Lo siento, no sales guapa en la foto.

vity dijo...

Vaya, Madrid, mi añorada tierra jeje. Como todo,al principio es difícil, pero esta ciudad te ofrece multitud de cosas que poder hacer. Exprímela!Y recuerda que un café aún está pendiente :)

Espero que todo vaya bien.
Un saluditoooo

eferios dijo...

http://www.goear.com/listen.php?v=7442f47


La vida a veces es como un naufragio, terminas en medio
de nada y de algo...


No puedo evitar que esta mujer me recuerde a ti.



Muá***