14.5.08

Calor de hogar

I)

- He pensado que tú y yo podríamos ir a algún sitio juntos, uno de estos días, hoy... ahora mismo. Ven conmigo.
- No, yo... creo que no va a ser posible.
-¿Por qué no?
- mmm... Porque si decidiéramos irnos a algún lugar juntos, me da miedo que un día, hoy no, quizá mañana tampoco, pero, un día, de repente, puede que empiece a llorar y a llorar, y llore tanto que nada ni nadie pueda pararme, y que las lágrimas llenen la habitación, y que me falte el aire, y que te arrastre conmigo, y que nos ahoguemos los dos...
- Aprenderé a nadar, te lo juro, aprenderé a nadar.

[LA VIDA SECRETA DE LAS PALABRAS]



II)

-¿Me prometes una cosa?
-A ver... ¿El qué?
-Que si algún día llegamos a ser mayores... que si llegamos a cumplir treinta, cuarenta años...
-¿Si?
-Que si en ese momento aún no hemos encontrado el amor... Prométeme que entonces te vendrás a vivir conmigo y formaremos una familia.
-¿Una familia?
-Sí: tú, yo y la poesía. Ya sabes: apuntes y versos, imprescindibles.
-¿Y qué será de Amelie?
-Ella también va incluida en el pack.
-Ah, entonces sí.
-¡Uy!
-¿Qué pasa?
-Me dejaba una cosa atrás.
-¿Si? ¿Qué más cabría pedir entonces?
-Que sigan valiendo los sueños: son de lo más importante.

Porque un sonido, un abrazo basta...

11.5.08

Ocurrencias

Es curioso la de chorradas que se le ocurre a uno pensar cuando está en época de exámenes y el tiempo escasea, lo cual resulta muy contradictorio, tal vez porque todo lo sea así en mí.

Te da por pensar que cuando un lunes a las 8.45 de la mañana ya estás deseando que la semana acabe, que te daría igual tirar el resto a la basura aunque te perdieses el fin de semana y las salidas con los colegas con tal de que la semna tuviese nuevos aires, muy mal tiene que estar el panorama. Sobre todo si sabes que, planteándote eso, estás cometiendo un error gravísimo y nuevamente contradictorio puesto que ¿cuántas veces no habrás deseado que el tiempo se parase, que duraran horas los segundos y meses los días? Esto me lleva a una nueva idea: con el Tiempo pasa lo mismo que con los taxis, que cuando uno está deseando que lleguen, se hacen esperar, y cuando no importaría que tardasen mucho, por alargar las despedidas, aparecen de inmediato. Y, por supuesto, esto es tremendamente injusto.

Otra ocurrencia puede ser pensar en cómo puede ser que cada mañana te levantes con una canción en la caebza, como me pasa a mí. Sí, otra cosa de lo más extraño. A lo mejor es que le ponemos banda sonora anuestra vida inconscientemente. Y, claro, también da el tiemp, aunque haya mucho que estudiar, para desarrollar nuevas teorías económicas acerca de planes estratégicos y operativos, organigramas matriciales, ratios de solvencia y liquidez o criterios de valoración del patrimonio que, ciertamente, no viene ahora al caso.

Definitivamente, las relaciones personales tampoco pasan de inadvertidas entre ese tumulto de ocurrencias chispeantes que se acumulan en la masa cerebral.(Todo lleva de nuevo a la teoría de sacarse un cable de la cabeza y descargar la información en una memoria extraíble, por miedo a un colapso repentino que nos haga vomitar presuntos conocimientos). Y es así que uno llega a darse cuenta de lña importancia de las personas que comen palmeras de chocolate en sueños contigo, quye llaman seis veces al día para segurarse de que estás bien, que te regalan risas y comentarios acerca de tacones en el cine o te repiten cerca de veintioco veces un "me tienes aquí para lo que necesites". Sin olvidarse, pr supesto, de los compañeros de estudio que tienen tanta confianza en ti que te dice "Ana, yo me estudio lo que tú y fracasamos juntos".

Demasiadas ocurrencias en poco tiempo. A lo mejor e sun efecto secundario de probar los tacones. No sé...

1.5.08

VillAmor/VillaDesamor

Noe y Jose tenían muy claro que elegirían VillAmor, claro que Noe, con su Joselillo y los cinco churumbeles a cuestas, con los proyectos de la casita en el campo y el huerto, tampoco dejaba lugar para muchas dudas... Lo de Jose y Antonio lo entiendo, porque ellos son de los hombres más completos/serenos con los que me he cruzado por ahí y era obvio que VillAmor les proporcionase mayor estabilidad para escribir. Silvia también, por supuesto, porque Silvia es una mujer de mucho mundo y sabe cantar y enamorarte con una mirada.

Sin embargo, Cristian y yo, que en el fondo no hemos aprendido a vivir/sobrevivir todavía (a lo mejor espor lo de la minoría de edad), nos miramos en silencio cunado quedó en el aire la pregunta, nos sonreímos y, sin decir nada hasta entoncs, lo aformamos rotundamente en silencio. Cristian dijo: "Pues yo creo que yo..." y ya no hizo falta que dijese nada más. "¿Verdad?"- respondí yo "Escoger VillAmor sería demasiado fácil (todos nos miraron impertérritos). Nosotros nos quedaríamos con VillaDesamor, ¿no, Cristian?". "´Sí, yo creo que sí"- y todo quedó zanjado.

La situación era la siguiente: un camino vacío por el que no transita nadie, donde sólo se erige una señal con dos indicaciones : VillAmor a la izquiierda, VillaDesamor a la derecha, y un mecanismo en el centro de ésta que fija el transcurso del tiempo. La mujer de las manos con arcos y flechas eligió el Desamor, el soldado que esrtuvo en la guerra y conservaba una cicatriz en la cara tiró para VillAmor, la medio mujer bailando con su cometa del quiero y no puedo se sentó a esperar y el extraterrestre que no logró que le entendiesen se vol´vió a casa.

¿Una decisión sencilla?


(Del resto del Foro mejor no hablar todavía, que el nudo sigue en mi garganta)

25.4.08

Golpe a golpe, verso a verso...



Por unos días el tiempo deja de existir. Se paran las horas. La literatura es lo que tiene.

22.4.08

Problemas de tiempo

La primera vez lo tomó como un despiste. Cuando volvió a repetirse comenzó a darse cuenta de que era el síntoma de algo más serio, aunque no supiese de qué. No le encontraba explicación, no tenía ni la más remota idea de por qué le volvía a pasar.

Quién sabe. Quizá fuese un síntoma de la crisis de los treinta, que a María le dio por teñirse de rubia cuando siempre se había sentido orgullosísima de ser pelirroja, Marcos se compró un coche, Pablo comenzó a plantearse el abandonar la casa de mamá, Elena se volvió hippy y le cogió gusto a la Marihuana, Carlos se planteó lo de tatuarse una serpiente en la pierna y, lo que es peor, Pedro le compró una alianza a Paula que, por supuesto, ella aceptó, lo cual es más grave todavía.


Vaya caos. Y ella, a sus treinta y uno, olvidándose el reloj en casa cuando no lo había hecho en todos estos años de vida... ¿Miedo al tiempo? Lo dudaba, que ya le estaba cogiendo el tranquillo a eso de vivir. ¿Qué era entonces? ¿No sería por lo de hacerse mayor, verdad? Sí, eso de arrancar páginas del calendario y darse cuenta que el cuerpo aguantaba el mismo alcohol pero los efectos duraban más, que el gobierno ya no le ofrecía tantas facilidades para comprarse un piso -que a su parecer había dejado de ser joven-, que su abuela le lanzaba indirectas sobre su sexualidad por aquello de que aún no se había amarrado al matrimonio, que se había pasado la maldita vida estudiando una puta carrera para continuar estudiando una mierda de oposiciones y quién sabe lo que pasaría cuando se examinara... Puff... Pero todo eso le daba un poco igual. A ella lo que la tenía preocupada era lo del reloj, porque Alicia siempre había sido muy puntual y ahora empezaba a llegar tarde y andaba continuamente despistada con lo detallista que ella había sido... El maldito reloj, que se le quedaba en casa...

"Tranquila"-se dijo- "que lo de Pedro es peor, que el otro día sorprendió a Paula con una iniciativa de lo más curiosa. Algo que empezaba por... ¿cómo era? Pa... Pa... Pa... ¿Paternidad?" "¡Dios, estamos locos! ¡Pero si áun no le ha dado tiempo a ganar más de 1000 € al mes! ¡Vaya gente!Ains, cada vez nos parecemos más a los de "Friends" "

Y ella, olvidándose el reloj...

15.4.08

Disculpas

"Necesitas un cargamento de fe para seguir adelante"
Lou Reed.



Porque me hice mujer
antes de aceptarlo
-y todavía no me acostumbro-.

Porque perdí la fe
antes que la virginidad
-y ya pasan los diez años-.

Porque aprendí a sobrevivir
antes que a vivir
-y se me va olvidando-.

Porque de mi identidad
sólo me queda un número
-y es el de un muerto-.

Porque empecé a drogarme
demasiado pronto
-gracias a la Seguridad Social-.

Porque el ego se me fue
des-pe-re-zan-do
-con una precocidad imparable-.

POrque la poesía
era mi mejor ansiolítico
-y ahora me hace nudos en las venas-.

Porque necesito disculparme
por haberlo hecho tan mal
-y no poder corregirlo-.

Porque el amor
no me arregló la vida
-y tampoco era para tanto-.

Eva Vaz




Porque a veces se hacen las cosas tan mal, hay tantas agujetas a nuestras espaldas, que necesitamos pedir disculpas, empezando por nosotros mismos.

12.4.08

Llámame Ninette

"Yo no soy más que un monstruro,
una pobre furia caída, un adefesio."
Alberti



Las explicaciones están de más.
Ninette es el ama de llaves de esta casa desolada
en la que se encierran la cordialidad y la neurosis.
Es la belleza máxima que se pierde tras un suspiro
y ese aire que roba la caótica normalidad.
Un cabello rubio no es suficiente para guardar la pureza,
al igual que la tez pálida
no es siempre un síntoma enfermizo.
"Ninette, ábreme la puerta del desván"
-te descubrí intentando llamar su atención un día.
Pero las peticiones son sólo deseos
y Ninette no obedece a lo establecido..
Aun así, creo que buscó las llaves entre los cajones,
limpió todo el polvo de las estanterías con
viejas canciones,
quemó unos cuantos papeles de más.
Desafió a la memoria...
y todo por abrirte el desván.
Qué coraza más absurda vivir en el recuerdo,
tener miedo a amar, cruzar la autopista
sin mirar a un lado.
Gritar.
Ninette no encontró las llaves y comenzó a gritar.
Una golfa de cinco estrellas, una Eva sin manzanas
y un paraguas estropeado se rindieron.
La vida no se encierra en versos,
porque todo es ficticio y la locura un don.
Ninette, con su cabello rubio
y sus ojos violeta, con su olor a lavanda,
no quiso abrirte
-tranquilo, a mí tampoco-.
Cuando llegó la primavera, se volvió castaña
y sus ojos comenzaron a oscurecerse.
"Llámame Ninette"- me rogó entonces.
"¿Hacemos testimonio, mariposa?"-le respondí.

11.4.08

A tu gusto

A Agosto, por los principios.
A los demás, por el resto
.


Me encargaste en un canal de teletienda.
Fue el día 4 de agosto,
aunque quizás tú no lo recuerdes.
En el pedido figuraba en nombre de tu subconsciente.
Solicitó sedas de la India,
combinadas con lino de exquisita calidad,
y un toque de canela.
Sabor a limón, olor a café recién hecho,
sábanas revueltas al despertar
y muchas noches sin noche y días de sueño.
Tardes de lluvia tras el cristal
y mañanas eternamente soleadas.
Primaveras en octubre y veranos posvacacionales.
Máquinas del tiempo, bucles.
Postales color infancia y fotografías siempre radiantes.
Los ojos verdes venían en el lote;
Londres y sus ocasos también.
Quesitos de naranja y economías aplicadas.
Perezas y conciertos interminados,
miradas.
Tiempos de armarios y cerezos en flor,
paisajes irlandeses y paraguas en los que cobijarse.
Pinos silvestres y palmeras blancas.
Galguerías bestiarias varias
aderezadas con un poco de olor a nube.
A tu gusto.

Pero se equivocaron en el almacén
e incluyeron en el pack las ganas de quererte.

¿Dónde estuve todo este tiempo?
Aquí. Luego llegaste tú,
aunque no sé muy bien cuándo la felicidad
decidió ser nuestra compañera de habitación.